Fueron 4 días de cemento, pasando por debajo de la autopista, con el canal del río pasiándose hasta las calles delgadas y las guatas peladas, alrededor de encías sin dientes, de caras que espantan a satanás por las noches, motores que rugian, canutos, agentes encubiertos. Vecinas sapas y jóvenes gritones, con todo eso que mezclamos la tinta, el agua y el papel.
1ER DIA (conocimiento, juegos, día nublado)
El primer día tuve algo de neblina lo cual agradecí, ya que ir solo junto a una yegua llena de herramientas, bastidores, pinturas y otros artículos, me hizo sudar un poco menos.
Instalamos las mesas en la vereda de la junta de Vecinos de la población, de a poco la gente entre la extrañeza y la curiosidad de saber que iba a suceder, preguntaba. De un momento a otro aparece un piño de unos 7 cabros chicos, me recuerdo que los primeros fueron el Cristobal, el Diego y otro rucio que nunca supe su nombre (de hecho esta fue una gran crítica que me hize, el presentarnos uno a uno). Sin darme cuenta ya tenía unos 20 niñXs, incluyendo niñitas de 4-6 años y algunos de 13-14 años. Todos tomando los papeles y rayando dibujos, pero en ese momento tenía unas latas de spray y por ahí se fueron, muchos querían ser graffiteros, pero ese instrumento escaseaba, así que pronto se estaría acabando y ahí al lado los tendría con el “tío! Tío tío tío=!!!. Aquel día no hubo impresiones, más bien soltar la mano, rayar mucho, ensuciarse y hacer bastidores. Entre ellos se molestaban y bromeaban, algunas veces había “bulling” y tuve que separar a 2 niños que se pusieron a pelear a combos, uno terminó llorando, la reacción fue de acompañar al que estaba más triste, dando ánimos y dónde finalmente aquel niño trabajo perfectamente en su rincón preferido y el otro cabro terminó en el suelo un rato después al caerse en la bicicleta… pajarón…
Cosas graciosas me recuerdo, en donde un niño dibuja lo que le gusta y lo que no le gusta de su población. “Me gusta” (dibuja una cancha de fútbol) “No me gusta” (dibuja un columpio).
Finalmente 4 niños se quedaron conmigo para limpiar la sede, ordenar los papeles, entrar las mesas y extender mucho más rato el estar afuera de sus piezas.
2DO DIA (pinturas, nuevos integrantes y completos)
Para este día aparecen nuevos integrantes, como el Dylan, que era uno de los niños más grande, a él lo conocimos en una antigua ocación con la “Turba”, ya estaba avisao y quería estar ahí y aprender. Eso se cachaba. Se tomó las partes si… porque altiro se aseguró con el bastidor más grande y me dio jugo caleta de rato y se lo terminé regalando (creyendo incluso que lo trajera para la otra clase). También ese día aparecieron niñitas chicas, muy tranquilas al lado de los hiperventilados cabros, en donde con paciencia iban haciendo sus dibujos, pintando algunas plantillas que había llevado desde Valparaíso.
Este día particular mención a 2 niños que asistieron y que fueron el único día que participaron, que son el Yerko y el Camilo… ellos al principio estaban en el taller, pero no trabajaban en el taller, sólo se reían, molestaban a los otros niños, o entre ellos mismos, les faltaba motivación, según ellos no sabían nada… el “tío” o “profesor” , sustantivos que usaban para llamarme, atinaba a que escribieran su nombre, alentarlos en algo…, finalmente uno entiende que toda la traición de la población con sus niños dejados al rincón, en el encierro, la alineación de los medios, la humillante vecindad con 4 megacentros de retails, y, la bajísima autoestima alimentada por ladridos de casitas de vecinos, el agotamiento innegable de profes, uno comprende que lo único que sepan es su nombre. Pero bueno… ahí encontraron algo que hacer y se motivaron increíblemente y fueron los destacados aquel día, cortando el papel con mucha paciencia y sacando muchísimas copias de su nombre.
En este domingo, donde el sol y el viento arrastraban los papeles, terminamos muy tarde ya que había mucha suciedad, fueron unos 15 niños y todo queda ahí tirado… finalmente siempre hay algunos más comprensivos con la situación solitaria del tío y es ahí cuando los más petizos del clan ayudan a limpiar y ordenar la sede. Terminamos como a las 10 de la noche, de ahí todXs ellXs invitadXs a comer completos en una casa que los vendía a $500. La casa también tenía maquinitas de “chumbeque”.
3ER DIA (guerra de pintura)
Podría haber sido un día más de taller, en donde ya con sus matrices listas con sus nombres, apodos y siglas estaban listas para tomar la pintura e imprimir. Pero pasó algo más alla de eso, en donde todo era parte de un juego (el taller en sí) se empezaron a lanzar pintura entre algunos cabros, como el Felix, el Michel y el Miller, también se sumó el Brandon (casi puros “extranjeros”) si bien trabajaban, hacían lo que uno les pedía, pero en un momento todo se volvió un lindo caos, el cual se agradeció y saco muchas risas aquella tarde en la calle, algunos estilo Mel Gibson “Corazón Valiente” se pintaron la cara y fueron a la pelea.
Este fue un día sin niun mayor particular, más las metralletas escupían esa tinta, mezcla de harina, agua y témpera, al final entramos las mesas, limpiamos la calle y nos fuimos para la casa.
A todo esto ese día la sede estaba arrendada a un cumpleaños de niñitos, ellos no participaron en el taller, pero mucho de los niños que estaban en el taller se colaban al cumpleaños y algunos lograron sus objetivos de comer queque y bebida.
4TO DIA (finalizando el taller)
El último día estuve un par de horas antes de iniciar en la sede, mezclando colores, seleccionando papel, preparando matrices. Muy motivado llego un niño llamado Enzo, que había estado el día anterior sacando copias de su nombre, llego con mucha anticipación para solamente ayudar a preparar la clase y participar activamente.
Empezamos a la hora de siempre, en la calle, como siempre y ese día sería especial, ya que todo terminaría ahí pegado en el muro, para la posteridad, para el caminante, acompañando la fonola y el pizarreño.
Algunas niñas un poco más jóvenes se unieron tímidamente, la mala onda entre niños y niñas, en donde había un trato muy machista, de algún bellaqueo oculto en tirarse mierda, misógeno y violento, pero aún así ellas dignas estuvieron ahí y hicieron un letrero con la leyenda “mis amigos” en donde incluía a esos mismos niños que tanto las molestaban.
Todos los papeles se fueron al muro, acompañados de Bart Simpson, también del stencil de Snoop Dog que hizo el Brandon, ahí construimos entre todXs este gran mural de pegatinas, con cada nombre de los que participaron en el taller, recordándoles a los grandes que los niños están ahí presente, haciendo cosas más allá de tan solo estar. Pegándoles un “güate” a cada uno para despabilar, preguntándome para cuando vuelvo, siempre con la risa, basilándome, participando y sin la idea de ir a “clases” sino que ellos, solamente iban a pasar una tarde más del verano local, jugando.
Son muchas conclusiones las que saqué de esta experiencia, muchas críticas y aciertos que están anotados en la pizarra del taller, aprendimos de la comunidad, lXs compañerXs, la marginalidad de la gestión con la marginalidad de lXs vecinXs, de entenderse, la paciencia y todo el cariño y la fe que le pone uno a actividades en donde no espera nada a cambio más allá de tan sólo hacerla, de decir y hacer valer la connotada y real (que alla a todo esto había una matriz con esa frase, pero se “perdió”) el “BO DALE NOMA”. Llegar y hacerla, sin autoridades presentes, sin ídolos (las casas que entré la mayoría con el santo Camiruaga) sin el miedo a tener a pasos a un soldado angustiado que se paseaba por todas las calles, invitando a todXs sin pudor, agradeciendo a la señora Carmen Moya por la buena onda de facilitar la sede y pagar los pasajes, a los pocos papás, mamás y abuelita que estuvieron por segundos ahí junto a sus queridos y por supuesto a cada uno de lXs niñXs que estuvieron ahí!! Al Michel, Dylan, Steffi, Miller, Cristofer, Enzo, Felix, Catalina, Yerko, Brandon, Diego, Camilo, al Juanito (motivado, pero llego el último día, quería más), y a todos los que no les pregunté el nombre, a los que se me olvidó como se llamaban, pero las caras no la voy a olvidar y estoy seguro que por menos de un segundo ellXs se acordarán de aquellos momentos de sol intenso en el cual salieron de la casa, se tomaron la calle y fueron libres.

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